Mi espera es chocolate, un momento como añil.
Unos labios bién dibujados, son sólo rastros de sequía, cenizas.
Acrobacias de fuego con mis manos. Cicatrices.
La luna oscura no alumbra, como tu silenciosa voz.
Metal en mi boca como la fría noche, me quedo así.
Señales borrosas diste, detalladas pero tarde.
Y cuando todo oscurece, un estruendo termina con todo.
lunes, 9 de noviembre de 2009
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