Ahora tus ojos hundidos,
ni siquiera una mueca en tu boca,
sólo tristeza y pesadez en tu voz,
te olvidaste de sonreír.
No levantas la cabeza al andar,
no sueñas con estrellas en la noche,
y piensas oscuro.
Ya no cantas a las flores.
Ya no cantas mis canciones.
Me gustabas más cuando fumabas.
sábado, 19 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario