jueves, 29 de julio de 2010

Y ahí estaba yo

Y ahí estaba yo, sentado en la sala, bajo el gran vitral, que brillaba por su ausencia. Mirando hacia el cielo, viendo la lluvia caer y alumbrado por los relámpagos de la tormenta, y por la pálida brasa rojiza de mi cigarrillo.

Colgué el teléfono, tenía a Lucy en mi cabeza.

Y entonces pensé en ti.

lunes, 19 de julio de 2010

Ausencias

Y recuerdo que cuando se subió a mi auto, me miró con su carita triste y se quedó en silencio durante un tiempo, luego volvió a verme y me dijo:

Hoy no hubo Dieguito

Y yo como siempre, entendí después de dos minutos. Y comprendí lo que me decía, y me sentí triste como ella.

La abracé y le dije que ya vendrían tiempos mejores. Luego la besé.

miércoles, 30 de junio de 2010

Sombras

Miro tu silueta en el gris concreto. Miro tus delicadas maneras de caminar. Miro tu perfecta cintura y tus lindas caderas. Miro la belleza de tus piernas.

Contraste con mis largas formas, con mis toscos y cuadrados reflejos.

Puedo mirar la forma de tu cabello, e incluso puedo imaginar el brillo de tus ojos. Observo tus delicados pies, que me enloquecen con solo mirar.

Me doy cuenta de que incluso tu reflejo me hace temblar. No hay sol, pero tu silueta me hace caminar. Y me gusta verte caminar.

domingo, 13 de junio de 2010

Aunque no te pueda ver

5.17 AM - Oscuridad, ah, el cuento de todos los días. Buen día sol, aunque no te pueda ver.

5.36 AM - Café, que amargo me sabes desde hace un año ya. Pero como a mi bastón, no te puedo dejar. No todavía.

6.42 AM - Tengo hambre. Unos frijolitos con tortilla harán el trabajo.

11.39 AM - No hay nada que comer. Tengo que ir a la tienda.

11.46 AM - Qué calor hace. Esta camisa manga corta a la par del sol me quema los brazos. Pero tengo que llegar a la esquina. Aun siento el muro con el bastón.

3.02 PM - Hijo, no tengo feria, ¿quisieras llevarte unos chicles?

5.24 PM - Llegó mi hija del trabajo, ¿Como te fue?

7.51 PM - Ya viene siendo hora de cerrar, mi amiga no llegó hoy, ya vendrá mañana.

11.47 PM - No he podido dormir, otro café para el insomnio.

1.04 AM - Dios, dame fuerzas para vivir. Extraño a mi esposa.

1.14 AM - Buenas noches sol. Aunque no te pueda ver.

A El prieto, que se le apagó la luz y se le fué su esposa, pero no la fuerza.

viernes, 11 de junio de 2010

Cuando pienso

Cuando me quedo serio, mujer, a veces pienso. Cuando pienso, a veces es en ti, mujer.

Y pienso en nosotros, en nuestra familia.

Cuando pienso, mujer, sé que el tiempo pasa. Cuando el tiempo pasa, no quiero pensar, mujer.

Entonces me ocupo en besarte.

sábado, 5 de junio de 2010

Despedidas

Fue mi única conversación a solas con él, pero valió por todas, porque viajó a Barcelona el 15 de abril de 1950, como estaba previsto desde hacía más de un año, enrarecido por el traje de paño negro y el sombrero de magistrado. Fue como embarcar a un niño de escuela.

Estaba bien de salud y con la lucidez intacta a los sesenta y ocho años, pero quienes lo acompañamos al aeropuerto lo despedimos como a alguien que volvía a su tierra natal para asistir a su propio entierro.

Vivir para contarla (fragmento) - Gabriel García Márquez

miércoles, 2 de junio de 2010

Sueño

De repente despertaron con 5 décadas en la espalda, habían vivido mucho.

Salieron del cuarto matrimonial y las enredaderas seguían tan verdes como el primer día, las mascotas habían muerto, sí, pero las paredes aún brillaban con la pintura de la primera mano que juntos le dieron a la casa de adobe. Los bonsai seguían tan verdes y tan pequeños como cuando fueron puestos en las macetas. La tierra, un poco descolorida, había sido cambiada muchas veces.

Hacía el mismo calor que el primer día, dentro y fuera del cuarto. Los niños, que ya no lo eran tanto, pasaban de vez en cuando por la pintoresca casita pintada de azul. Los cielos blancos tenían un par de retoques a las nubes que mostraban, un poco blancas y otro tanto azuladas.

Las puertas de madera, también cambiadas un par de veces, mostraban entre sus rechinidos todos los sonidos de la vida que habían presenciado. Las cortinas, tan blancas como la primera vez que se pusieron, seguían ondeando al compás del viento que soplaba. Las flores seguían creciendo en el patio, como año tras año. Los adoquines del suelo eran mas lisos, por el paso de tanta energía sobre ellos. Los azulejos de la cocina seguían igual de rojos y azules como cuando se instalaron.

Y en el ambiente se sentía más amor del que hubo en el primer día.

viernes, 28 de mayo de 2010

Mi dulce perla blanca mexicana

Hoy pienso en Ti.

Te recuerdo siempre entregada, con tus piernas blancas y bien torneadas. Recuerdo tu energía en todo lo que hacías, así fueran un par de trazos, una taza de café o una plática a mitad de la noche.

Pienso en tu predisposición para cualquier cosa que yo me inventara. Recuerdo que juntos eramos una amenaza. Recuerdo también las noches de juerga, y la vez que me pusiste a trapear en tu cocina.

Pienso en nuestro pasado, en nuestra familia y amigos.

Y pienso en nuestro futuro, que ya no está tan lejos...

Tu Diego.

Recuerdo a Poli, era mi chica ideal,
una dulce perla blanca mexicana.

Zoé - Poli. 2008

martes, 25 de mayo de 2010

Polvo

Un día se sentó sobre la silla de madera, mirando el suelo, de repente el tiempo pasó. Vió como su mirada se oscurecía por su cabello largo. Vió como el suelo se llenaba de tierra, a veces blanca, otras café.

A veces temblaba de frío en las noches inmensas, escuchando el disco eterno y otras tantas sudaba de calor, por los veranos que pasaban.

Su taza de café se enfrió infinitamente y se fué secando, como el agua que bebía el abuelo cada 2 de noviembre desde la tumba. Su taza quedó manchada por siempre, con marrón.

Permaneció inmóvil durante tanto tiempo que una vez que su mente decidió por sí misma dejar de esperar y volver a vivir, al levantarse, se partió en pequeñísimas piezas que se fundieron con el polvo de debajo de la silla.

Luego entró la empleada doméstica que escuchó cuando el disco eterno silenció. Como no encontró al Señor, comenzó a barrer el polvo del despacho silvando una canción de no recuerdo quién.

viernes, 7 de mayo de 2010

El apostador

Se puede jugar y apostar.
Se puede apostar sin nada que ganar.
Se puede perder y aún así ganar.

He tenido todo, he perdido todo.
Necesito algo que me haga respirar.

martes, 27 de abril de 2010

Cero

Besaste mi frente, como queriéndome hacer volar.
Recorriste mi cuerpo, como queriéndome hacer temblar.
Cubriste mis ojos, apagaste mi luz, yo comencé a sentir.

Pero después de un rato, todo seguía igual.
La luz no volvía, mi cuerpo no temblaba,
y yo no pude volar.

Lograste el ritmo de la mejor canción,
el tono de la mejor voz,
destrozar.

jueves, 15 de abril de 2010

En mi coche

Llevo un casco blanco, para los golpes de la vida,
tengo un encendedor, por si necesito algo de luz.

Pongo comida diario, por si tengo hambre,
y llevo llaves mecánicas, para arreglar mi corazón.

Llevo un zarape negro y blanco y un poco de alcohol,
para bailar en la noche un poco mejor.

Llevo siempre medio tanque, por si necesito energía,
y tengo siempre buena música, para alegrar mi caminar.

Llevo mi gorra vieja, remendada y percudida,
para taparme del sol y acordarme de ti.

Tengo unos lentes negros, que me protegen de la luz
para no arrugar la cara y para esconderme de ti.

Llevo una camisa y un pantalón,
por si un día me tengo que cambiar.

Tengo un buen asiento reclinable,
para en las noches recostarme y no dormir.

Y en la guantera, guardo una cajetilla de cigarrillos llena de recuerdos, por aquello de las emergencias.

viernes, 9 de abril de 2010

Rojo

Como poder no extrañarte:

Si te llevo pintada en la piel,
con una tinta roja.

Si te llevo marcada en la piel,
como una mancha roja.

Si te llevo hundida en mi,
como tu sangre en mi cabeza.

miércoles, 7 de abril de 2010

Ciento Cuarenta

Ciento cuarenta veces hemos despertado en el último año, siempre tan cansados como la última vez.

Veinte copas de vino hemos alzado en los últimos días, siempre como la próxima vez.

Y vivimos la vida en un segundo, y cantamos nuestras alegrías en una hora, en nueve minutos.

Bailamos un zapateado sobre nuestras tristezas y fumamos nuestra suerte.

Siempre con una sonrisa en la boca, con una copa algo rota y con un beso feliz.

Siempre lloviendo alcohol, cantando a pecho abierto y silvandole a la vida.

No dormiremos hoy, no descansaremos. Vamos a aprovechar el día que acaba hasta que uno vuelve a despertar, y si no duerme, se atrasa.

Saludos a todos mis amigos, porque hoy me siento feliz.

Viva México!

martes, 6 de abril de 2010

Suerte azulada

Te engañé con unas mariposas grandes en una tela negra. Soñé contigo que iba al cielo, que te llevaba y me llevabas. Me dijiste que me extrañabas, y hasta recordé. Luego me fumé tu suerte.