El juez ha dictaminado. Ha decidido prohibirte tu franco derecho de enojarte. Te ha prohibido estar de mal humor. Prohibidísimo cansarte. No te esta permitido quejarte. Y no tienes derecho de réplica.
Estas sentenciado.
martes 26 de julio de 2011
jueves 31 de marzo de 2011
Precaucion
Y cuando por fin la tuve frente a mi, parada de puntillas y mirandome con aquellos ojitos grandes como cuando queria besar, la verdad es que no pude preguntarle si estaba segura.
Que iba a hacer yo si se lo pensaba mejor y se iba?
Que iba a hacer yo si se lo pensaba mejor y se iba?
sábado 19 de marzo de 2011
Verde
El dia diez y siete del mes cuarto del año uno, Diego volvió, El nunca había desaparecido del todo.
Se despertó ese día, porque estaba dormido con unos cuentos que no eran divertidos siquiera.
Destrozó una de sus guardianas, y a las otras las ató con una soga y les tapó la boca con unos de sus pañuelos, creo que los usó todos.
Diego es un hombre sencillo, El es feliz viendo a su Amor siempre a la cara, siempre de frente y a los ojos.
Hoy mira una mancha verde, con pies de leopardo, pecho blanco y la mente relajada. Diego tiene frío, es invierno.
Diego hará su segundo intento de despertar.
Se despertó ese día, porque estaba dormido con unos cuentos que no eran divertidos siquiera.
Destrozó una de sus guardianas, y a las otras las ató con una soga y les tapó la boca con unos de sus pañuelos, creo que los usó todos.
Diego es un hombre sencillo, El es feliz viendo a su Amor siempre a la cara, siempre de frente y a los ojos.
Hoy mira una mancha verde, con pies de leopardo, pecho blanco y la mente relajada. Diego tiene frío, es invierno.
Diego hará su segundo intento de despertar.
martes 15 de marzo de 2011
Sueño
Un día cuando era pequeño tuve un sueño. Soñaba mientras escribía en el escritorio raspado de la abuela. Escribía unas memorias y unas andanzas. Y soñaba que unos titanes muy grandes venían a buscarme. Unos titanes que perforaban la tierra, que hacían barcos, que lanzaban fuego y que buscaban cosas. Soñaba que los titanes me buscaban para que yo les ayudara. Querían que les ayudara a mejorar en lo que hacían, que les ayudara a construir un alimento que les diera energía por siempre. Querían viajar a otros mundos y que yo les dijera el cómo.
Y conté ese sueño a algunas personas. Mis maestros se rieron, mis amigos se burlaron, mis jefes dudaban de mí y mi amante siempre me creyó.
Hoy ha pasado mucho tiempo de eso. Mis maestros no lo son ya, no pueden enseñarme nada. Mis amigos se han ido lejos y no les interesan mas mis sueños. Mis jefes ya no lo son, ahora algunos trabajan para mí. Y mi amante desapareció.
Pero de esos titanes, solamente uno ha llegado a pedir mi ayuda, me faltan otros mas. Y de las cosas que ellos querían hacer, solamente he resuelto una.
Lo que me preocupa es que ya casi va a amanecer. Y yo ya tengo que despertar.
Y conté ese sueño a algunas personas. Mis maestros se rieron, mis amigos se burlaron, mis jefes dudaban de mí y mi amante siempre me creyó.
Hoy ha pasado mucho tiempo de eso. Mis maestros no lo son ya, no pueden enseñarme nada. Mis amigos se han ido lejos y no les interesan mas mis sueños. Mis jefes ya no lo son, ahora algunos trabajan para mí. Y mi amante desapareció.
Pero de esos titanes, solamente uno ha llegado a pedir mi ayuda, me faltan otros mas. Y de las cosas que ellos querían hacer, solamente he resuelto una.
Lo que me preocupa es que ya casi va a amanecer. Y yo ya tengo que despertar.
domingo 19 de diciembre de 2010
Y hoy desperté
Un poco rojizo, pero solo de arriba. Un poco azulado, como desde hace 6 años, los ojos cansados, el tequila a un lado.
Extraño mi humo, el monolito que no te dejaba estar. Extrañé una vez la cerca de madera y una pintura que nunca nadie me quiso pintar.
Tal vez un par de líneas, que la verdad ya ni recuerdo, hablaban de la reina. Tuve que dejar mis pensamientos. Tuve que cerrar la puerta.
Escuchando la misma cantaleta, apuré mi tequila, salí a la calle y caminé, me vine. Volví a dormir.
Como contaba mi amigo Joaquín, Lo bueno de los besos es que curan heridas, lo malo de los años es que crean adicción. O tal vez era al revés.
Extraño mi humo, el monolito que no te dejaba estar. Extrañé una vez la cerca de madera y una pintura que nunca nadie me quiso pintar.
Tal vez un par de líneas, que la verdad ya ni recuerdo, hablaban de la reina. Tuve que dejar mis pensamientos. Tuve que cerrar la puerta.
Escuchando la misma cantaleta, apuré mi tequila, salí a la calle y caminé, me vine. Volví a dormir.
Como contaba mi amigo Joaquín, Lo bueno de los besos es que curan heridas, lo malo de los años es que crean adicción. O tal vez era al revés.
domingo 24 de octubre de 2010
Carcajadas que te hicieran llorar.
Sabía que te asustarían las copas vacías, las cartas no enviadas, las plumas sin tinta. Gargantas resecas, tequilas calientes, cervezas bien frías. Tu abuela callada, tu sobrina bien quieta. Tu hermana extrovertida, tu madre cansada, tu padre callado.
Extrañarías mi piano callado y unas manos que lo sepan tocar, oraciones para gente sin fé, en sábados fríos con lluvia al por menor.
Extrañarías igual casadas infieles que tocaran a mi puerta, el portero del piso de abajo, y el cartero de tus cartas de amor, el segundo en sacarte a bailar un vals.
Las tristezas alegres que conmigo eran felices, las tristezas y perezas de los vagabundos, a las 3 de la tarde un domingo caluroso.
Una buena mano para los duraznos, canciones y malditos calores del verano, el milagro de saber hablar, esa canción que no quieres ni oír.
La canción de los buenos borrachos, malos maridos, excelentes amantes, buenos escuchas y algo de amigos.
Y hasta carcajadas que te hicieran llorar.
Extrañarías mi piano callado y unas manos que lo sepan tocar, oraciones para gente sin fé, en sábados fríos con lluvia al por menor.
Extrañarías igual casadas infieles que tocaran a mi puerta, el portero del piso de abajo, y el cartero de tus cartas de amor, el segundo en sacarte a bailar un vals.
Las tristezas alegres que conmigo eran felices, las tristezas y perezas de los vagabundos, a las 3 de la tarde un domingo caluroso.
Una buena mano para los duraznos, canciones y malditos calores del verano, el milagro de saber hablar, esa canción que no quieres ni oír.
La canción de los buenos borrachos, malos maridos, excelentes amantes, buenos escuchas y algo de amigos.
Y hasta carcajadas que te hicieran llorar.
jueves 7 de octubre de 2010
jueves 16 de septiembre de 2010
martes 7 de septiembre de 2010
Ojos
Me gustan tus ojos, porque me gustan.
Me gustan tus ojos rasgados, porque algo tramas.
Me gustan tus ojos cerrados, porque duermes.
Me gustan tus ojos entreabiertos, porque gimes.
Me gustan tus ojos grandes, porque alguna idea tienes.
Pero me gustan más tus ojos redondos, grandes como la luna llena de invierno. Porque en ellos se refleja tu alma. Y tu alma desborda ilusiones, y en tu alma puedo ver tu amor.
Me gustan tus ojos redondos, porque me gustan.
Me gustan tus ojos rasgados, porque algo tramas.
Me gustan tus ojos cerrados, porque duermes.
Me gustan tus ojos entreabiertos, porque gimes.
Me gustan tus ojos grandes, porque alguna idea tienes.
Pero me gustan más tus ojos redondos, grandes como la luna llena de invierno. Porque en ellos se refleja tu alma. Y tu alma desborda ilusiones, y en tu alma puedo ver tu amor.
Me gustan tus ojos redondos, porque me gustan.
sábado 21 de agosto de 2010
Hermosa
Es hermosa la sensación que recorre mi cuerpo de pies a espalda, del estómago a mi cabeza, cuando bailar veo esas hermosas caderas, tus brazos blancos y tus braguitas moviéndose al compás de una canción de Aerosmith.
Es hermosa la desesperación que hace saltar mi pecho al mirar el tuyo con el vaivén de la tranquilidad en una noche alumbrada por luces de neón y estroboscopios.
Es hermosa la desesperación que hace saltar mi pecho al mirar el tuyo con el vaivén de la tranquilidad en una noche alumbrada por luces de neón y estroboscopios.
sábado 14 de agosto de 2010
Canción animal
No me sirven las palabras, gemir es mejor.
Cuando miro tus desnudas caderas acercándose a mi, mientras me quito la camisa y me tumbo en la cama.
A veces el cuerpo no busca ternura, sólo quiere sentirse un poco libre.
Como cuando te tomo a la fuerza, cuando tu ya no puedes una vez más... cuando siento tu sudor todo sobre mi, cuando he escuchado tus gemidos tan apagados ya, cuando me pides que no te tome de nuevo. Cuando ya no puedes.
Cuando te alimentas de mi, cuando comes sobre mi. Y siento ese tu delineado cuerpo junto a mi, sobre mi y debajo mío, como una almohada que abrazo y nunca suelto, cuando tus piernas tiemblan y sientes que no puedes mas y solamente me pides que no pare.
Cuando me ahogo en tu cabello, y te susurro cosas al oído, cuando te toco por detrás y comienzas a respirar fuerte, cuando me pides que te haga mía una vez mas...
Más, más oh, más...
No me sirven las palabras, gemir es mejor.
Cuando miro tus desnudas caderas acercándose a mi, mientras me quito la camisa y me tumbo en la cama.
A veces el cuerpo no busca ternura, sólo quiere sentirse un poco libre.
Como cuando te tomo a la fuerza, cuando tu ya no puedes una vez más... cuando siento tu sudor todo sobre mi, cuando he escuchado tus gemidos tan apagados ya, cuando me pides que no te tome de nuevo. Cuando ya no puedes.
Cuando te alimentas de mi, cuando comes sobre mi. Y siento ese tu delineado cuerpo junto a mi, sobre mi y debajo mío, como una almohada que abrazo y nunca suelto, cuando tus piernas tiemblan y sientes que no puedes mas y solamente me pides que no pare.
Cuando me ahogo en tu cabello, y te susurro cosas al oído, cuando te toco por detrás y comienzas a respirar fuerte, cuando me pides que te haga mía una vez mas...
Más, más oh, más...
No me sirven las palabras, gemir es mejor.
martes 10 de agosto de 2010
Mi frankenstein romántica
Una cabeza marinada en ácido donde brillan los cabellos retorcidos como alambres hechos resortes.
Un perfil griego algo roto y maltrecho, poco abultado pero en su punto.
Unas piernas de futbolista, un vientre de quinceañera unos pies de corredor y unas copas para relajarse después del trabajo.
Tierra fértil de donde han salido y volverán a hacerlo hermosas flores y frondosos y altos árboles.
Unas manos tan fuertes capaces de sostener mi mundo y tan tiernas que con solo uno de sus roces puedan derretir el hielo que a veces se forma a mi alrededor. Capaces de convertir un lienzo en una imagen de vida, un pedazo de barro en una obra maestra.
Unos ojos tan profundos que en ellos cabe todo lo que soy y tan claros que puedan darme de su luz cuando todo vaya mal y nada me pueda alumbrar.
Unos labios de los que salgan las palabras más dulces pero también fuertes cuando sea necesario, todo cantado con una melodiosa voz.
Todas estas piezas unidas y pegadas a las flores y a los árboles, pero con su propia esencia, personalidad y temperamento.
Un perfil griego algo roto y maltrecho, poco abultado pero en su punto.
Unas piernas de futbolista, un vientre de quinceañera unos pies de corredor y unas copas para relajarse después del trabajo.
Tierra fértil de donde han salido y volverán a hacerlo hermosas flores y frondosos y altos árboles.
Unas manos tan fuertes capaces de sostener mi mundo y tan tiernas que con solo uno de sus roces puedan derretir el hielo que a veces se forma a mi alrededor. Capaces de convertir un lienzo en una imagen de vida, un pedazo de barro en una obra maestra.
Unos ojos tan profundos que en ellos cabe todo lo que soy y tan claros que puedan darme de su luz cuando todo vaya mal y nada me pueda alumbrar.
Unos labios de los que salgan las palabras más dulces pero también fuertes cuando sea necesario, todo cantado con una melodiosa voz.
Todas estas piezas unidas y pegadas a las flores y a los árboles, pero con su propia esencia, personalidad y temperamento.
jueves 29 de julio de 2010
Y ahí estaba yo
Y ahí estaba yo, sentado en la sala, bajo el gran vitral, que brillaba por su ausencia. Mirando hacia el cielo, viendo la lluvia caer y alumbrado por los relámpagos de la tormenta, y por la pálida brasa rojiza de mi cigarrillo.
Colgué el teléfono, tenía a Lucy en mi cabeza.
Y entonces pensé en ti.
Colgué el teléfono, tenía a Lucy en mi cabeza.
Y entonces pensé en ti.
lunes 19 de julio de 2010
Ausencias
Y recuerdo que cuando se subió a mi auto, me miró con su carita triste y se quedó en silencio durante un tiempo, luego volvió a verme y me dijo:
Hoy no hubo Dieguito
Y yo como siempre, entendí después de dos minutos. Y comprendí lo que me decía, y me sentí triste como ella.
La abracé y le dije que ya vendrían tiempos mejores. Luego la besé.
Hoy no hubo Dieguito
Y yo como siempre, entendí después de dos minutos. Y comprendí lo que me decía, y me sentí triste como ella.
La abracé y le dije que ya vendrían tiempos mejores. Luego la besé.
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